Publicado el Deja un comentario

LOS SECRETOS DEL VINO

El arte de la buena mesa consiste en realzar los alimentos y los vinos. Por ejemplo, unos platos blancos y oro, unas bonitas copas sobre un mantel blanco, representan una elegante simplicidad.

BODAS

Una vez elegida la botella que queremos abrir, y antes de disfrutar del vino, interviene los diferentes elementos del servicio. Cuando se trata de un vino de calidad, servido en circunstancias más solemnes, respetar determinadas reglas contribuirá mucho al placer de su degustación.

La técnica del servicio está relacionada con la de su almacenamiento. Hay que darle tiempo al vino, nunca se saca una botella de la bodega para ponerla inmediatamente encima de la mesa, salvo que se trate de un vino de consumo habitual.

A los buenos vinos y más añejos no les gusta en absoluto que los muevan, y no recobran el equilibrio y el carácter hasta después de un período de reposo, de preferencia en un lugar fresco y sombrío. Para ciertos vinos finos, propensos a desarrollar poso, la estabilidad es un factor esencial. En estos casos, más vale ser previsores y colocarlos en posición vertical al menos dos días antes de beberlos, de modo que el poso tenga tiempo de asentarse en el fondo de la botella y no en el costado.

Antes de servir un vino el primer elemento que hay que considerar es la temperatura, porque hace falta tiempo para que varíe la del vino. Antes de la comida, evalúe correctamente el tiempo necesario para que sus botellas se enfríen e templen, según el caso. El vino se resiente más del calor que del frío, ya que un vino servido demasiado frío puede templarse rápidamente por el calor reinante en la habitación o simplemente cogiendo la copa entre las manos. Sin embargo, un vino servido a una temperatura demasiado alta es difícil de enfriar y corre el riesgo de perder todo su atractivo.

En líneas generales, los vinos blancos se sirven más fríos que los tintos y varían en función del tipo de vino. Pero ¿que influencia tiene la temperatura sobre el sabor del vino?

Recurrir a un termómetro para determninar la temperatura adecuada del vino

El calor permite que los componentes aromáticos se volatilicen, lo que significa en palabras más sencillas, que deja que el buqué agradable se exprese. Los aromas varían de un vino a otro, y cada uno da lo mejor de sí mismo a diferentes temperaturas. Esto se aplica sobre todo a los vinos tintos, pero servir demasiado fríos los vinos blancos es también un error, porque su interés, tanto en nariz como en boca, se revelará mucho más intensamente si se sirven menos fríos. Dado que el calor acentúa la acidez, los vinos blancos deben servirse en general fríos, para que resulten menos duros. Cuando la botella está fresca, la acidez se alía a la frutalidad del vino y lo hace agradable y refrescante, que es lo que se espera de todo vino blanco.

servir el vino

El servicio del vino en el exterior, durante un picnic o una comida improvisada al borde de una piscina, requiere una atención muy especial. Los vinos blancos y champagnes pueden conservarse frescos en una cubitera o un recipiente isotérmico. La nevera portatil es el medio de transporte ideal para los vinos que vayan a servirse en el transcurso de una comida campestre bien organizada o de una excursión en barco.

sunsets

El placer de los vinos es para los amantes del vino y expertos, un oficio apasionante que requiere una buena dosis de conocimientos científicos y técnicos, y por encima de todo, una larga experiencia y sensibilidad creativa en el arte de realzar y de combinar sabores y aromas.

Para los enólogos, un buen vino blanco es el que tiene una buena definición aromática y una relación armónica entre la acidez y la graduación alcohólica, y para los tintos, el que tiene una buena calidad tánica.

Para los aficionados, el buen vino es aquel que está en armonía con el momento en que se bebe.

El placer que procura el vino se acrecienta cuando los conocimientos adquiridos superan el enfoque meramente técnico y permiten acceder al reino de los sentidos.

Alfred Peris Balada

Publicado el Deja un comentario

KIT DE SUPERVIVENCIA PARA LA NOVIA

novias
mis secretos de boda

Toma buena nota de todo lo que debe contener tu kit de emergencia para el día de tu boda ¡Nada podrá estropear una fecha tan especial!

Al llegar a la recta final de la organización del día B, la elección de las invitaciones de boda quedará muy atrás y ya habréis decidido cómo personalizar los detalles de boda que, con tanto mimo, elegisteis para vuestros seres queridos. En ese punto no deberás preocuparte de encontrar las mejores ideas originales para bodas, pero sí de los preparativos de última hora, como preparar el kit de emergencia de la novia, aquel que contenga todos los elementos imprescindibles que, a lo largo del gran día, puedas necesitar.

Dicen que mujer precavida vale por dos. Y es que, aunque no tiene que pasar nada, los accidentes y los imprevistos pueden aparecer a lo largo del enlace. Sin embargo, si estás bien preparada, nada de lo que ocurra podrá arruinar tu gran día. ¿Tienes a punto tu kit de novia? ¡Toma nota porque te detallamos todo lo que debe contener!

¿En qué consiste? ¿Qué debe contener?

El kit de supervivencia de la novia es un neceser, bolsa o cesta en el que la protagonista del gran día lleva todas aquellas cosas que cree que puede necesitar en una cita tan importante. Dependiendo de dónde sea el lugar de celebración, lo podrá dejar en una habitación próxima o bien confiárselo a alguien muy cercano, como su madre, su hermana, su mejor amiga o una de sus damas de honor. La persona designada será la encargada de facilitar a la novia todo aquello que pueda precisar en un momento de necesidad. ¡Nada puede fallar!

Dependerá de cada novia, lógicamente, pero, en líneas generales, estas son las 10 cosas que te pueden resultar de gran ayuda.

Un costurero

No hace falta que sea muy grande, pues tan solo necesitarás hilo blanco y negro, un par de agujas, algún botón de recambio y unas tijeras pequeñas. ¡Sin olvidarte de los prácticos imperdibles, de diferentes tamaños! El costurero no ocupará mucho espacio y podrá sacaros de un apuro tanto a ti como a tu pareja o a cualquiera de vuestros seres queridos, espléndidos con sus trajes de fiesta.

Unos zapatos de recambio

Tanto si te has decantado por unos zapatos de tacón alto, como si tienes los pies delicados o, simplemente, quieres darlo todo en la pista de baile, no olvides llevar un calzado de recambio. En este sentido, te pueden resultar de gran ayuda unos zapatos de novia cómodos. Da igual si son unas sandalias, unas alpargatas con cuña, unas deportivas… Lo importante es que te sienten como un guante y no tengas problema con ellos.

Un botiquín

Deberá contener lo fundamental para que cualquier posible malestar quede solo en eso. Por ello, no olvides incluir un blíster de Ibuprofeno o Paracetamol para un repentino dolor de cabeza, así como pastillas para la acidez y cualquier medicación que sepas que puedes necesitar o debas tomar. También te serán muy útiles unas tiritas y un stick antirozaduras y, para la higiene íntima, unas compresas, tampones y toallitas. 

Un neceser de maquillaje

Brochas, polvos mates, máscara de pestañas, sombra o lápiz de ojos, colorete, barra de labios… Llévate los productos básicos que puedas necesitar para retocar tu maquillaje. En este caso, también te serán muy útiles los papeles absorbentes para retirar los posibles brillos de tu rostro. No solo estarás estupenda sino que… ¡quedarás fantástica en todas las fotografías!

kit de emergencia

Mujer precavida vale por dos

Desodorante y perfume
Un desodorante en spray se puede convertir en un gran aliado. Eso sí, procura que no manche la ropa. Añade también un pequeño envase de tamaño de viaje o bien una ampollita de muestra de tu perfume.
Un neceser de peinado
Un peine, varios clips y horquillas, alguna goma y un pequeño bote de laca te serán muy útiles a la hora de retocar tu recogido para 2019, sujetarte el pelo durante el baile –al son de esas fantásticas canciones románticas para bodas– o bien para peinarlo y darle forma si vas a soltártelo.
zapatos de novia

Medias de recambio

Siempre es tranquilizador saber que dispones de otro par de medias para cambiarte si las tuyas se rompen o se les hace una inesperada e indeseada carrera. ¡En un momento volverás a estar como nueva!

Ahora que ya sabes lo que debe contener este kit básico de supervivencia, prepáralo con tiempo para asegurarte que no olvidas incluir nada en él. ¡Ya has visto que es casi tan importante como el vestido de la novia! Seguro que todo va a salir redondo, pero nunca está de más prevenir.

detalles de la cena nupcial
Un día perfecto